2008年1月1日火曜日

9■las torcazas de Sausiyok

¡Justinay, te pareces a las torcazas de Sausiyok! 

En el cuento "Warma kuyay" Ernesto dice estas palabras cuando Justina termina de cantar. La elogia por cantar tan bien como una torcaza. Sin embargo estas mismas palabras pueden ser interpretadas como un cortejo: tienen cierto matiz seductivo. Justina lo capta y es por eso que rechaza a Ernesto de una manera algo violenta: “¡Déjame, niño, anda donde tus señoritas!” Es un rechazo también racial ya que con “tus señoritas” se refiere a las jóvenes mistis (blancas).

Arguedas, en otros cuentos, llama palomas a las torcazas. En “Hijo solo” aparece el siguiente párrafo:

Sabía que en los bosques de retama y lambras de Los Molinos cantaban las torcazas más hermosas del mundo. Desde centenares de pueblos venían los forasteros a hacer moler su trigo a Lucas Huayk’o, porque se afirmaba que esas palomas eran la voz del Señor, sus criaturas.

El bello canto de las torcazas se asocia a “la voz del Señor”. Además en este párrafo podemos notar que la palabra “hermosa” se aplica como uno de los atributos de la torcaza. No solo su voz sino también su figura atrae a las personas.

foto de una torcaza